
Los buenos jugadores de casino deben, además de administrar un fondo de dinero separado para sus visitas al salón de juegos, encontrar su “zona de comodidad”, el coto de restricción de dinero de apuestas dentro del que te sientes seguro jugando.
Encontrar esa zona de seguridad resulta esencial no sólo en las noches de juego ocasionales, sino también si planeas hacer unas visitas al casino en tus vacaciones; en tales casos, la administración del dinero es poco más que una obligación.
Pero decirlo es más fácil que hacerlo. Porque se sabe que para ganar en grande, hay que apostar en grande. Difícilmente se pueda hacer una fortuna con apuestas de $ 2 o $ 5, y los jackpots son ocurrencias tan escasas que las apuestas deben obedecer a más que la simple voluntad de jugar: estrategia y racionalidad, y, aquí, algunos consejos para apostar tu dinero y disfrutar más de tu tiempo en el casino.
Necesitas saber que el límite de la zona de seguridad o comodidad para apostar estará dado por ese monto que te permita sentir la adrenalina del juego pero que no te ponga nervioso acerca de la pérdida en caso de un resultado desfavorable. Es decir, se trata de un monto de apuestas razonable que te garantice diversión al tiempo que buenas oportunidades.
Después de todo, ¿no es por la diversión que vas al casino? No dejes que las apuestas se conviertan en un peso sobre tu conciencia. He ahí el segundo límite a tu zona de seguridad.

Hay toda un área de investigación centrada en la relación entre los índices de delincuencia y de los casinos. Los casinos generalmente atraen grandes cantidades de turistas que llevan a su vez grandes sumas de dinero en efectivo a las arcas. Los casinos de juego, por lo general, están libres de servir alcohol a sus clientes, lo cual puede servir para hacer que la vigilancia esté menos alerta a la hora de controlar.
Por lo tanto, muchos creen que los casinos son lugares que la delincuencia considera como “puntos calientes”. Sin embargo, algunos casos de investigación privada sostienen que, cuando se construye el casino, y con el consentimiento de la comunidad que la rodea, es probable que no aumente la presencia de la delincuencia ni el interior ni el exterior.
Hay mucha evidencia empírica que sugiere algún tipo de relación entre los índices de delincuencia y los casinos. Sin embargo, al observar la literatura sobre la delincuencia y los casinos, uno debe ser consciente de los métodos de investigación utilizados. Algunas investigaciones han utilizado los índices de delincuencia, exagerando la tasa de delitos en las zonas cerca de los casinos. En realidad está demostrado que la instalación de un casino redunda en una mayor seguridad en la zona, como en el caso de los barrios donde abundan los poderosos: son los mejor cuidados que donde sólo habita clase media o gente pobre.